Ronda, 18 de Julio de 1936

Primera entrega de la serie: "Ronda 1936: 80 aniversario del golpe de estado"

Hace ahora 80 años, el general de división Queipo de Llano leyó el siguiente comunicado desde la emisora de Unión Radio en Sevilla para justificar el golpe de estado:

ESPAÑOLES: Las circunstancias extraordinarias y críticas por las que atraviesa España entera; la anarquía que se ha apoderado de las ciudades y los campos, con riesgos evidentes de la Patria, amenazada por el enemigo exterior, hacen imprescindible el que no se pierda un solo momento y que el Ejército, si ha de ser salvaguardia de la Nación, tome a su cargo la dirección del país, para entregarlo más tarde, cuando la tranquilidad y el orden estén restablecidos, a los elementos civiles preparados para ello. En su virtud y hecho cargo del mando de esta División,
ORDENO Y MANDO
Primero.- Queda declarado el estado de guerra en todo el territorio de esta División.
Segundo.- Queda prohibido terminantemente el derecho a la huelga. Serán juzgados en juicio sumarísimo y pasados por las armas, los directivos de los Sindicatos, cuyas organizaciones vayan a la huelga o no se reintegrasen al trabajo los que se encuentren en tal situación a la hora de entrar el día de mañana.
Tercero.- Todas las armas, largas o cortas serán entregadas en el plazo irreductible de cuatro horas en los puestos de la Guardia Civil más próximos. Pasado dicho plazo serán igualmente juzgados en juicio sumarísimo y pasados por las armas , todos los que se encuentren con ellas en su poder o en su domicilio.
Espero del patriotismo de todos los españoles, que no tendré que tomar ninguna de las medidas indicadas en bien de la Patria y de la República.”
Resulta especialmente sangrante el último párrafo, donde el general golpista hace mención al patriotismo y la defensa de la República a la que traicionó.


Como pronto quedó demostrado, la planeada sublevación tenía un carácter radicalmente violento, según leemos en las Instrucciones reservadas que firmaría el compañero de armas de Queipo de Llano, el general Mola:
Se tendrá en cuenta que la acción ha de ser en extremo violenta para reducir lo antes posible al enemigo, que es fuerte y bien organizado. Desde luego, serán encarcelados todos los directivos de los partidos políticos, sociedades o sindicatos no afectos al movimiento, aplicándoles castigos ejemplares a dichos individuos para estrangular los movimientos de rebeldía o huelgas” (1)
Mola no se andaba por las ramas y concretó su ideal de estado de excepción:
Es necesario crear una atmósfera de terror, hay que dejar sensación de dominio eliminando sin escrúpulos ni vacilación a todo el que no piense como nosotros. Tenemos que causar una gran impresión, todo aquel que sea abierta o secretamente defensor del Frente Popular debe ser fusilado” (2)
Pero la población civil salió a las calles en defensa de la legalidad republicana y pudo frenar el golpe de estado en la mayor parte del país a costa de un baño de sangre.


En Ronda la situación fue similar a la de otras ciudades y el pronunciamiento militar no llegó a triunfar gracias a la decidida oposición popular. Y también, por la coincidencia de una serie de circunstancias que evitaron que la Guardia Civil se uniera a los Falangistas y al destacamento militar de la ciudad para hacerse con el control del Ayuntamiento:

Aquella misma noche, el alcalde, el comunista Francisco Cruz, convocó una reunión urgente a los concejales leales a la República. La situación era muy confusa: por un lado, las noticias de la radio habían cambiado, decían que la sublevación había triunfado, por otro lado, los contactos con el Gobierno Civil de Málaga afirmaban que la revuelta había sido aplastada. A eso de las 3 de la mañana, la Guardia Civil salió a las calles de Ronda, por fortuna los falangistas no lo hicieron. Pero por la mañana temprano, el teniente coronel Oliver, un conocido borrachín que mandaba en la caja de reclutas de la ciudad, fue hasta el Ayuntamiento con la intención de declarar el estado de guerra. La gente ya se apelotonaba en la Plaza del Ayuntamiento. Hubo un tiroteo, tras el que los soldados fueron desarmados. Entonces, el alcalde ordenó el arresto del militar sublevado y la situación pudo controlarse, pero luego, pasó lo que pasó...(3)
Sigue en la segunda parte: "Cuando la mitad de los rondeños fueron refugiados" de la serie "Ronda 1936: 80 aniversario del golpe de estado"

Referencias y más info en:
  1. Instrucción reservada nº 1, firmada por Mola en Madrid el 25 de mayo de 1936. Emilio Mola, Navarra 1936, De la esperanza al terror.
  2. Instrucción Reservada. Base 5. Emilio Mola, Navarra 1936, De la esperanza al terror.
  • Rebelión militar y revolución popular del 36 en Ronda”. Faustino Peralta Carrasco. Memorias de Ronda. Nro. 7, Marzo 2011.


4 comentarios:

  1. Estupenda entrada, Coco. En cuanto pueda leeré el nuevo libro.
    ¡Qué poco sabemos sobre esos tiempos en nuestro pueblo!
    Gracias por aportar tus conocimientos.

    Saludos

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    1. ¡Un placer haberte servido! Aparte de lo poco que sabemos, lo poco que en general interesa conocer lo que ocurrió... Damos por buena cualquier cosa que nos contaron en su momento y ya lo damos por amortizado. Y lo cierto es que aún no ha habido una reparación histórica de aquella etapa. Salute!

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  2. Es verdad lo que dices.
    En breve intentaré contactar contigo por si puedo (podemos Manuel y yo) aportar algo para tus investigaciones.
    Un saludo de esta rondeña-chipionera
    https://wordpress.com/stats/insights/mariadechipiona.wordpress.com

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  3. Mi abuelo materno, Juan Antonio García de Haro, era concejal por Izquierda republicana en Ronda. Encarcelado al final de la Guerra Civil, con juicio sumarísimo, se salvó de milagro. Su tienda, que todavía existe en la Plaza del Socorro sobrevivió a la rapiña posterior gracias a que su esposa, mi abuela, era hija de Curro Guzmán Zamudio asesinado por los anarquistas. Tragedias y memoria. " El almirante ruina ".

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